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¿Cuánto peso soporta una caja de cartón?

¿Cuánto peso soporta una caja de cartón?

¿Cuánto peso soporta una caja de cartón?

Es la pregunta que más se repite en los correos que recibimos: «¿cuánto peso aguanta esta caja?». Y la respuesta honesta es que la pregunta, tal y como está formulada, no tiene un número. Una misma caja puede aguantar 200 kg apilada en un almacén seco y ceder con 60 kg en una cámara de frío. Lo que determina el resultado no es solo el cartón, sino cómo se mide, cómo se apila y en qué condiciones trabaja. En este artículo explicamos qué dicen realmente los ensayos y qué datos conviene pedir antes de comprar sus cajas de cartón a medida.

Por qué no existe un número único

Una caja de cartón no soporta el peso como lo haría una plataforma rígida. Trabaja por compresión en sus cuatro esquinas verticales, que es donde se concentra prácticamente toda la capacidad de carga. Las caras laterales aportan mucho menos de lo que la intuición sugiere.

Eso tiene dos consecuencias prácticas. La primera es que una caja soporta mucho más peso encima, bien repartido sobre sus esquinas, que dentro si el contenido empuja las paredes hacia fuera. La segunda es que cualquier cosa que dañe una esquina —un golpe de transpaleta, una caja mal alineada en el palet, una perforación— reduce la capacidad de forma desproporcionada.

Por eso la industria no habla de «kilos que aguanta una caja», sino de ensayos normalizados que miden aspectos concretos.

Los tres ensayos que sí dan una respuesta

ECT — resistencia del cartón al aplastamiento por el canto

El Edge Crush Test mide la fuerza necesaria para aplastar una probeta de cartón colocada de canto, que es exactamente la posición en la que trabaja el material cuando las cajas se apilan. Se expresa en kN/m.

Es el dato más útil para anticipar el comportamiento en palet, porque describe el material con independencia del formato de la caja. Si compara dos ofertas, el ECT permite comparar cartones; el grosor, no.

BCT — compresión de la caja ya montada

El Box Compression Test mide la carga que soporta la caja completa antes de colapsar, en kilogramos. Es el número que la mayoría de compradores quiere oír, y el que más se malinterpreta.

El BCT se obtiene en laboratorio, con una caja nueva, seca, cerrada correctamente y con la carga aplicada de forma uniforme. En un almacén real ninguna de esas cuatro condiciones se cumple del todo. Por eso el valor de laboratorio nunca debe usarse directamente como límite de trabajo.

Estallido (Mullen) — resistencia a la perforación

Mide la presión que soporta la cara del cartón antes de romperse. No dice nada sobre apilado, pero sí sobre la resistencia a golpes puntuales, esquinas de otros bultos y manipulación brusca. Es relevante en distribución capilar y paquetería.

Los cuatro factores que reducen la capacidad real

1. La humedad

Es el factor más subestimado. El cartón es higroscópico: absorbe humedad del ambiente y pierde rigidez. En condiciones de humedad relativa alta la resistencia a compresión cae de forma muy significativa, y en cámara de frío o en transporte marítimo el efecto es aún mayor.

Si su producto pasa por refrigeración, congelación o almacenaje exterior, hay que decirlo al pedir presupuesto. La solución no siempre es más cartón: a veces es un tratamiento antihumedad o un cambio de composición.

2. El tiempo bajo carga

El ensayo es instantáneo; el almacén no. Una caja que soporta una carga puntual puede deformarse progresivamente si la mantiene durante semanas. Como referencia de trabajo, la capacidad útil en almacenaje prolongado es una fracción del BCT de laboratorio, no su valor completo.

3. La alineación en el palet

Las esquinas deben coincidir en vertical. Si las cajas se colocan cruzadas (el llamado apilado en traba, muy usado para dar estabilidad al palet), se pierde alineación de esquinas y con ella una parte importante de la capacidad de carga. Es un intercambio consciente: se gana estabilidad y se pierde resistencia.

4. El voladizo en el palet

Si las cajas sobresalen del borde del palet, aunque sea un par de centímetros, la esquina que queda en el aire deja de trabajar. Es una de las causas más frecuentes de colapso en la base del palet, y no tiene nada que ver con la calidad del cartón.

Cómo estimar lo que necesita

Para dimensionar sin ir a ciegas, el fabricante necesita saber:

  • Peso del producto por caja y si va repartido o concentrado.
  • Altura de apilado: cuántas cajas van una encima de otra y cuántos palets se apilan entre sí.
  • Tiempo de almacenaje: días, semanas o meses bajo carga.
  • Condiciones ambientales: seco, húmedo, refrigerado o congelado.
  • Tipo de manipulación: manual, transpaleta, automatizada.

Con esos cinco datos se puede especificar canal, gramaje y, si hace falta, refuerzos interiores. Sin ellos, cualquier cifra que le den es una estimación optimista.

Cuándo el problema no es el cartón

En bastantes casos, las roturas no se resuelven subiendo de canal. Merece la pena revisar primero:

  • Espacio vacío dentro de la caja. Un hueco permite que el contenido se desplace y golpee las paredes. Ajustar la medida interior suele eliminar el problema sin tocar el material.
  • Ausencia de separadores. Con productos múltiples o frágiles, los separadores reparten la carga y evitan el contacto entre piezas.
  • Cierre inadecuado. Una caja mal precintada pierde buena parte de su capacidad estructural. El tipo de cierre —grapado o encolado— también influye.
  • Diseño de la caja. Una caja más alta y estrecha se comporta peor a compresión que una más baja y ancha con el mismo volumen.

Para cargas realmente exigentes, la solución pasa por cajas de cartón de gran formato con triple canal o estructuras reforzadas, que en muchos casos sustituyen a embalajes de madera con menos peso y menos coste logístico.

Preguntas frecuentes sobre la resistencia de las cajas

¿Cuánto peso soporta una caja de cartón de doble canal?

No hay una cifra general: depende del gramaje de los papeles, de las dimensiones de la caja, del diseño y de las condiciones de almacenaje. Dos cajas de doble canal con distinta composición pueden diferir mucho. Lo correcto es pedir el valor de ECT o BCT junto con las condiciones en las que se ha medido.

¿Qué diferencia hay entre ECT y BCT?

El ECT mide la resistencia del cartón al aplastamiento por el canto y se expresa en kN/m; sirve para comparar materiales. El BCT mide la compresión de la caja ya montada y se expresa en kilogramos; sirve para estimar el apilado. El BCT depende del ECT, pero también del tamaño y el diseño de la caja.

¿Por qué se aplastan mis cajas en el palet si el cartón es correcto?

Las causas más frecuentes son ajenas al material: cajas que sobresalen del borde del palet, apilado en traba que desalinea las esquinas, humedad en el almacén o tiempo prolongado bajo carga. Conviene revisar esos cuatro puntos antes de subir de canal.

¿La humedad afecta mucho a la resistencia del cartón?

Sí, de forma notable. El cartón absorbe humedad del ambiente y pierde rigidez, por lo que la capacidad de apilado cae en almacenes húmedos, cámaras frigoríficas y transporte marítimo. Si ese es su caso, hay que indicarlo al especificar la caja.

¿Puedo usar el BCT del laboratorio como límite de carga?

No conviene. El BCT se mide con una caja nueva, seca y con carga uniforme, condiciones que no se dan en un almacén real. La carga de trabajo debe situarse claramente por debajo de ese valor, con un margen mayor cuanto más largo sea el almacenaje y más húmedo el entorno.

En resumen

Pedir «una caja resistente» no lleva a ninguna parte. Pedir una caja para 18 kg, apilada de cinco en cinco, sobre palet europeo, almacenada tres meses en nave sin climatizar, sí permite especificar con criterio y sin pagar de más.

En FEMASA fabricamos en Madrid cajas de cartón ondulado para empresas y ajustamos la composición al uso real de cada cliente. Puede ver los formatos por sector en nuestro catálogo o pedir presupuesto indicando peso, apilado y condiciones de almacenaje.

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